EL OBJETO DEL MES, julio 2025

CABEZA DE LEONA. El Zaricejo (Villena, Alicante). Cultura Ibérica. Siglo IV a.C.

Fragmento escultórico de cabeza de leona, labrado en piedra caliza.. El cráneo es oval, con tres estrías paralelas y orejas aplastadas. Nariz representada mediante surco central rectilíneo que la une con las cejas. Ojos almendrados, con finos párpados en relieve. Las fauces abiertas muestran en el lado izquierdo, bastante mutilado, cinco molares superiores, de forma cuadrangular. Dimensiones en milímetos: 340 (largo) x 345 (altura) x 250 (grosor).

Se descubrió casualmente en 1968, durante los trabajos de roturación que el villenense José Ángel Revert efectuaba en una parcela de la finca del Zaricejo, adquirida por la Sociedad del Canal para la explotación de las aguas subterráneas. El encargado de la empresa, Bernardo Conca Amorós, la donó al Museo Arqueológico José María Soler. A partir de ese momento, Soler acudió al lugar y llevó a cabo un seguimiento arqueológico de los movimientos de tierras efectuados por la maquinaria agrícola. La inspección le permitió recuperar diversos tipos de cerámicas -ánforas, olla, vasijas pintadas, de barniz negro-, fusayolas, caracoles perforados, piedras de molino, etc. Basándose en estos hallazgos y ante la ausencia de restos arquitectónicos, elaboró una hipótesis sobre la existencia de un poblado que habia sido arrasado y que estaría asociado a una necrópolis de incineración, cuyos indicios estarían testimoniados por manchas de ceniza con cerámicas pintadas y por la propia cabeza de leona (Soler, 1969: 68-76).

Esta pieza podría relacionarse con un monumento funerario del tipo pilar-estela, formado por un basamento escalonado, un pilar y un capitel sobre el que se asienta la escultura (Izqquierdo, .2000: 68). Según las fuentes escritas y las arqueológicas, existe en las religiones del Próximo Oriente una estrecha relación entre divinidades femeninas y leones, entre las que se impone la figura de Astarté en el panteón semita del I milenio a. C. Se conocen abundantes testimonios iconográficos -placas de barro, cilindros sellos, amuletos, adornos de oro, vajilla, etc- en los que aparece la diosa con el león, idea que se extiende por el Mediterráneo a través de los fenicios durante el primer milenio antes de nuestra era (Belén y Marín, 2002: 169-195). Los leones, asociados o no a deidades, están bien representados en la orfebrería y en la toréutica del periodo orientalizante en el suroeste de de la Península Ibérica. Según algunos investigadores -Keel y Uehlinger-, a partir del 925-720/700 a.C., los leones rugientes se desvinculan de las deidades femeninas a las que se asociaban, como símbolo o atributo en etapas anteriores (Belén y Marín, 2002:176-177).

La figuración de la leona podría sustituir a la representación antropormorfa de una diosa o bien relacionarse con una representación zoomorfa apotropaica, en calidad de animal guardián de una tumba perteneciente a un personaje de la clase aristocrática, puesto que este tipo de monumentos está ligado a las élites en la cultura bérica.

BIBLIOGRAFÍA SUMARIA

BELÉN, M.; MARÍN CEBALLOS, M.C.(2002): “Diosas y Leones en el periodo orientalizante de la Península Ibérica”. SPAL,11, Revista de Prehistoria y Arqueología, Universidad de Sevilla, 169-195.

HERNANDEZ ALCARAZ, L.; PEREZ AMOROS, M.L. (1991): «Aportación al estudio de los yacimientos con escultura ibérica al Noroeste de la Contestania». II Jornadas de Fortificaciones y Castillos de Alican­te. Petrer. Alicante.

IZQUIERDO PERAILE, I. (2000): “Monumentos funerario ibéricos: los pilares estela”.Servicio de Investigación Prehistórica. Serie de Trabajos Varios Núm.98.Valencia.

LLOBREGAT CONESA,E.(1972): Contestania Ibérica. Instituto de Estudios Alicantinos. Serie II,nº2. Alicante, pp.111,148.

SOLER GARCÍA, J.Mª (1969): “La leona ibérica del Zaricejo (Villena) y su contexto arqueológico”.Rev. del Instituto de Estudios Alicantinos. Nº7. Alicante. pp. 68-76.

FOTOGRAFÍA:

José Piqueras

Llorenç Pizà

FONDOS

MUVI. Sala de exposición.